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Monografías

Uno de los aspectos más problemáticos y trabajados del teatro de Calderón recibe merecida atención en el estudio de Lavinia Barone.

1Barone, L., El gracioso en los dramas de Calderón, New York, IDEA, 2012. [Colección Batihoja, 3.] ISBN: 978-1-938795-85-5. 170 pp.
El trabajo de Barone, en origen su tesis doctoral bajo la dirección de Enrica Cancelliere, analiza las modalidades de inserción dramática del gracioso en la dramaturgia de Calderón, en concreto en sus comedias serias. El primer capítulo se dedica a la definición de la figura del donaire en una doble vertiente: las acepciones del término «gracioso» y los múltiples antecedentes que posee en la tradición literaria y dramática de occidente, en diálogo con la abundante producción crítica al respecto. La segunda etapa asienta las coordenadas metodológicas para el desarrollo del estudio (códigos y convenciones genéricas, taxonomía de los géneros), un resumido panorama de los estudios dedicados al gracioso en el teatro español del Siglo de Oro y algunas notas sobre el vestuario del gracioso, más una reflexión sobre la síntesis entre lo trágico y lo cómico en su configuración. Con estas bases se abordan en el tercer capítulo las modalidades de inserción simple y compleja del gracioso en el teatro de Calderón.

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González Puche, A., «La experiencia como director frente a varios autores del teatro áureo, entre ellos Miguel de Cervantes», en «Pedro de Urdemalas», la aventura experimental del teatro cervantino, Vigo, Academia del Hispanismo, 2012, pp. 155-167.
El autor pasa revista a su experiencia como director dramático, currículum en que se cuenta el espectáculo «Hombre pobre todo es trazas y varios entremeses» que montó en Chile, El astrólogo fingido para un público chino y El gran teatro del mundo que representó en Colombia y su proyecto de La vida es sueño para Rusia.

Rodríguez Cuadros, E., «Deconstruyendo a Dios: Calderón, el actor y el teatro sagrado de los autos», en El libro vivo que es el teatro. Canon, actor y palabra en el Siglo de Oro, Madrid, Cátedra, 2012, pp. 91-141.
Este capítulo es una reformulación del trabajo publicado en La rueda de la fortuna. Estudios sobre el teatro de Calderón (ed. J. M. Escudero y M.ª C. Pinillos, Kassel, Reichenberger, 2000, pp. 61-123). Rodríguez Cuadros analiza, gracias a la documentación conservada, la técnica del actor barroco, desde las condiciones de trabajo, el vestuario o el atrezzo. Pero más allá, aborda el modo en que el actor debía afrontar la representación de los autos: si desde una «asepsia arqueológica» resulta «un género francamente antimoderno» y el actor un mero transmisor sin llegar a la categoría de intérprete, desde una perspectiva deconstruccionista, «entendida como método de reflexión intelectual», se convierte en «un apasionante artefacto teatral» (p. 101).

Rueda, A. M., «Albrecht von Wallenstein según Calderón y Coello: verdad y poesía en El prodigio de Alemania (1634)», Bulletin of the Comediantes, 64.1, pp. 89-110.
Una de las cuatro obras dedicadas a la figura de Wallenstein es El prodigio de Alemania, escrita a dúo por Calderón y Coello. Rueda analiza la trama principal en relación con la verdad histórica para interpretar los cambios realizados por los dramaturgos en el contexto del «uso oficial de la propaganda dentro del teatro español» (p. 90). El repaso del panorama crítico y de las comedias dedicadas a Wallenstein deja paso al análisis del proceso de «reinterpretación histórica» de los sucesos entre 1632 y 1634 (p. 90) llevado a cabo en el retrato de las acciones de un personaje ambiguo.

"Enrique VIII", por la compañía Rakatá.

“Enrique VIII”, por la compañía Rakatá.

Un libro firmado por B. Fernández Biggs pone frente a frente los textos de Calderón y Shakespeare sobre Enrique VIII y el cisma inglés.

Fernández Biggs, B., Calderón y Shakespeare: los personajes en «La cisma de Ingalaterra» y «Henry VIII», Madrid / Frankfurt, Iberoamericana / Vervuert, 2012.
Esta nueva incursión en la comparación ya tópica entre Calderón y Shakespeare comienza con una introducción histórica al cisma de Inglaterra, que junto a las páginas dedicadas a la dramatización de la historia, sirve de base para el estudio de La cisma de Ingalaterra y Henry VIII como modelos del género trágico y del tratamiento que cada dramaturgo depara a los personajes de una historia de origen común. Como apéndice se ofrece una reflexión sobre los aspectos escenográficos de la pieza calderoniana.

Grande Yáñez, M., De Cervantes a Calderón: claves filosóficas del barroco español, Madrid, Dykinson, 2012.

Juan de Valdés Leal, “In ictu oculi”, 1672.

El presente libro aborda –una vez más– el estudio de los conceptos filósoficos de desengaño e ingenio, que constituyen la clave del Barroco español, en opinión de Grande Yáñez. En la introducción se explica la crisis de la razón natural en España, coordenadas en las que el desengaño rescata la posibilidad de conocimiento filosófico, dándose la mano con el ingenio, que «sirvió para replantear la dimensión filosófica del tiempo en donde lo perecedero y ahora lo momentáneo ganaron relieve frente a lo eterno» (p. 13), como Grande Yáñez pretende probar en Gracián, Quevedo, Calderón y Cervantes. En cada capítulo del libro se estudia uno de estos conceptos: engaño, desengaño, vida y muerte, ingenio, los ingenios (frutos del ingenio, p. 145) y la honra.