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Publicaciones GRISO

Parece mentira, pero ya van por siete los números del Anuario calderoniano (extras aparte). En esta ocasión, la colectánea se dedica a textos, mitos y representaciones, al cuidado de Juan M. Escudero.

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Alfonso Barrios, Andreu, «Algunos rasgos característicos de Calderón en la comedia Los empeños de un acaso», en Calderón: textos, mitos y representaciones, coord. J. M. Escudero Baztán, Anuario Calderoniano, 7, 2014, pp. 13-32.
En el debate sobre la autoría de Calderón de la comedia Los empeños de un acaso, también conocida como Los empeños que se ofrecen a nombre de Pérez de Montalbán, Alfonso Barrios analiza varios motivos típicamente calderonianos (el locus amoenus, la consideración de Madrid como urbe populosa y los comentarios metadramáticos) para afirmar la atribución a Calderón.

Antonucci, Fausta, «El comienzo de La vida es sueño y la Soledad primera de Góngora», en Calderón: textos, mitos y representaciones, coord. J. M. Escudero Baztán, Anuario Calderoniano, 7, 2014a, pp. 33-51.
Es un examen de la secuencia inicial de La vida es sueño (vv. 1-102) en su conjunto a partir de su unidad métrica en silvas: con esta pista, Antonucci relaciona esta apertura con otros casos parejos de las comedias de la Primera parte (La gran Cenobia, El purgatorio de san Patricio y La puente de Mantible) y su común carácter de marca de género trágico, espacio dramático natural y salvaje —a veces vecino al mar—, un peregrino o náufrago y una profusa red de ecos de imágenes y sintagmas, todo lo que manifiesta la intención calderoniana de recordar el poema gongorino. Desde esta ladera, se resuelve la alusión a las «arenas» de Polonia (vv. 18-19), que no tiene que ver con la realidad geográfico-política de Polonia sino con la situación inicial de las Soledades de Góngora y otros guiños a la Fábula de Polifemo y Galatea.

Arana, Rocío, y María Caballero, «Calderón, ¿un dato escondido en la poesía de Borges», en Calderón: textos, mitos y representaciones, coord. J. M. Escudero Baztán, Anuario Calderoniano, 7, 2014, pp. 53-79.
A partir del recorrido por las pistas sobre el conocimiento de la obra calderoniana por parte de Borges, seguramente con la mediación de Unamuno y Schopenhauer, Arana y Caballero comentan el uso que ambos hacen del sintagma «la vida es sueño» y la cuestión del libre albedrío, centrándose sobre todo en La vida es sueño, El mágico prodigioso y la poesía borgiana, para concluir con una serie de concomitancias.

Barone, Lavinia, «Rebajamiento y vulgarización del mito: el papel de los graciosos en La fiera, el rayo y la piedra de Calderón», en Calderón: textos, mitos y representaciones, coord. J. M. Escudero Baztán, Anuario Calderoniano, 7, 2014, pp. 81-98.
En la construcción dramática de la materia mitológica, Barone señala la importancia la continua experimentación que afecta, entre otras cosas, a la inserción del elemento cómico. Analiza la presencia y las formas de la risa en La fiera, el rayo y la piedra, prestando especial atención a los personajes cómicos y el fenómeno de rebajamiento y vulgarización del mito que se consigue mediante la comicidad.

Cancelliere, Enrica, «Mito y hermenéutica en las comedias palaciegas de Calderón», en Calderón: textos, mitos y representaciones, coord. J. M. Escudero Baztán, Anuario Calderoniano, 7, 2014, pp. 99-128.
En general, Cancelliere distingue siete mitologemas que articulan el tratamiento del mito en las comedias palaciegas calderonianas: 1) el cataclismo, 2) el lugar inaccesible y salvaje, 3) el monstruo, 4) el nacimiento, 5) el simulacro, 6) el eco y 7) el sueño, que se examinan en un amplio corpus de las comedias mitológicas de Calderón (La fiera, el rayo y la piedra, El laurel de Apolo, El golfo de las sirenas, La púrpura de la rosa, etc.).

Domínguez Matito, Francisco, «El actor Alonso de Olmedo: un entremesista en la órbita de Calderón», en Calderón: textos, mitos y representaciones, coord. J. M. Escudero Baztán, Anuario Calderoniano, 7, 2014, pp. 129-147.
En una reivindicación de la importancia de los autores de comedias, Domínguez Matito presenta el caso del actor y dramaturgo Alonso de Olmedo: famoso por sus papeles de galán, escribió igualmente un buen número de bailes que se representaron en diferentes funciones calderonianas, así como una serie de entremeses (Píramo y Tisbe, Las locas caseras, La dama toro y El sacristán Chinchilla) analizados en este trabajo.

González, Aurelio, «Una cala en las mojigangas de Calderón. Texto y representación», en Calderón: textos, mitos y representaciones, coord. J. M. Escudero Baztán, Anuario Calderoniano, 7, 2014, pp. 149-165.
En una defensa del valor dramático y espectacular del teatro breve, González examina la variedad de funciones de la comicidad en tres mojigangas de Calderón: la risa de tradición folclórica que domina en Las visiones de la muerte, la ironía y la sátira de El pésame de la viuda y el mecanismo de la deformación que caracteriza Los guisados.

Gutiérrez Meza, José Elías, «El culto de la Virgen de Copacabana en España y la fecha de composición de La aurora en Copacabana», en Calderón: textos, mitos y representaciones, coord. J. M. Escudero Baztán, Anuario Calderoniano, 7, 2014, pp. 167-178.
En su revisión de la datación de La aurora en Copacabana, Gutiérrez Meza sigue el surgimiento y consolidación del culto de la Virgen de Copacabana en España y relaciona la comedia con la campaña de promoción orquestada por el fraile Miguel de Aguirre y una serie de textos encomendados en alabanza de la Virgen para afirmar que la fecha de composición se comprende entre 1664 y 1665 aunque su estreno pudo retrasarse hasta la reapertura de los teatros en 1667.

Iglesias Iglesias, Noelia, «Sajonia y el mar: en torno al verso 113 de El galán fantasma de Pedro Calderón de la Barca», en Calderón: textos, mitos y representaciones, coord. J. M. Escudero Baztán, Anuario Calderoniano, 7, 2014, pp. 179-195.
Este trabajo examina las connotaciones que despierta las menciones a Sajonia en El galán fantasma calderoniano, que no remite a un espacio real desde el punto de vista histórico-geográfico sino que se maneja libremente, con la licencia poética de añadirle una cercanía al mar con el objetivo de diseñar una serie de metáforas bélicas y marítimas. Asimismo, esta localización contribuye a la caracterización del enfrentamiento entre los personajes o el empleo del recurso de la mina.

Martínez Berbel, Juan Antonio, «De Orfeo a Orfeo. Mito y exégesis en el teatro de Lope y Calderón», en Calderón: textos, mitos y representaciones, coord. J. M. Escudero Baztán, Anuario Calderoniano, 7, 2014, pp. 197-214.
Un repaso por el desarrollo del mito de Orfeo, su cristianización y su recepción en el Siglo de Oro sirve de entrada al examen de las versiones realizadas por Lope (El marido más firme) y Calderón (El divino Orfeo, auto con dos versiones), en los que el molde genérico (comedia vs. auto sacramental) orienta la interpretación seleccionada de la historia mitológica: si Lope utiliza el mito para adaptarlo a una trama de amor y celos para «defender sin fisuras la institución del matrimonio» (p. 207), Calderón se apega más a la tradición canónica según sus preocupaciones trascendentes.

Restrepo-Gautier, Pablo, «Comicidad, emblemática y el chiste de la esportilla en La casa holgona de Calderón», en Calderón: textos, mitos y representaciones, coord. J. M. Escudero Baztán, Anuario Calderoniano, 7, 2014, pp. 215-228.
Este trabajo desentraña el origen y el sentido del chiste de la esportilla en el entremés La casa holgona de Calderón: dentro de un contexto de comicidad torpe, Restrepo-Gautier descubre el trasfondo tradicional del chiste, explica las transformaciones de Calderón y lo relaciona con la ductilidad de la emblemática.

Sánchez Jiménez, Antonio, «El sangrador y la bigotera: fuentes y sentido de un chiste de Coquín en El médico de su honra», en Calderón: textos, mitos y representaciones, coord. J. M. Escudero Baztán, Anuario Calderoniano, 7, 2014, pp. 229-254.
Este análisis del gracioso Coquín se centra en el chiste del capón con bigotera en relación con sus probables fuentes en las Rimas de Tomé de Burguillos de Lope de Vega, que, junto a otros testimonios coetáneos sobre las bigoteras, permite explicar la comicidad del personaje, su transformación progresiva a nuncio de verdades y otras bromas de El médico de su honra como la cómica apuesta de los dientes entre el gracioso y el rey don Pedro.

Turu Tarré, Maria, «La universalidad de La vida es sueño a la luz de la triple mímesis de Paul Ricoeur», en Calderón: textos, mitos y representaciones, coord. J. M. Escudero Baztán, Anuario Calderoniano, 7, 2014, pp. 255-281.
Para entender la universalidad de La vida es sueño de Calderón, Turu Tarré propone una lectura desde los conceptos de mímesis y catarsis de la Poética aristotélica. Con la mediación de las ideas de Ricoeur sobre la triple mímesis, pone en relación la acción del drama con el debate sobre la predestinación y el libre albedrío que, en otro orden de cosas, relaciona con el psicoanálisis freudiano.

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El año pasado nos dejó una buena ración de autos calderonianos en cuidadas ediciones aparecidas bajo el sello editorial Reichenberger y a cura de reputados críticos, coordinados desde GRISO-Universidad de Navarra. Fueron seis nuevos títulos que, felizmente, permiten adivinar el final de una empresa muy larga y todavía más fructífera. Desde luego, Calderón puede estar contento.

Calderón de la Barca, Pedro, La cura y la enfermedad, ed. I. Arellano y E. Reichenberger, Kassel, Reichenberger, 2014. [Ediciones críticas, 201; Autos sacramentales completos de Calderón, 91.] isbn: 978-3-944244-33-4. 164 pp.
Con la compleja cuestión de la datación y las relaciones de reescritura que presenta con su primera versión, El veneno y la triaca, se abre la introducción a La cura y la enfermedad, que procede con unas glosas al argumento del auto ordenadas por secuencias según una estructura que va de la enfermedad a la curación. Tras ello, el estudio prosigue con un examen de los personajes en el auto, el concepto de protagonista en este modelo dramático en relación con una composición en «capas» (p. 40) y la configuración de las figuras secundarias en paradigmas alegóricos, entre otros asuntos. Luego de la sinopsis métrica, el estudio textual de Arellano y Reichenberger revela que ningún otro testimonio posee valor ecdótico aparte del manuscrito apógrafo de Calderón (Biblioteca Histórica Municipal de Madrid, Ms. I/42, 1). La bibliografía, el texto críticamente fijado y anotado, el índice de notas y el facsímil completan el libro.

Calderón de la Barca, Pedro, A Dios por razón de Estado, ed. J. E. Duarte, Kassel, Reichenberger, 2014. [Ediciones críticas, 200; Autos sacramentales completos de Calderón, 90.] ISBN: 978-3-944244-32-7. 298 pp. + facsímil.
De la mano de la paradoja del título, Duarte comienza explicando el sentido de la ragion di stato desde Maquiavelo y Botero hasta la reacción en la tratadística española (Rivadeneyra, Claudio Clemente, etc.), un bagaje con el que pasa a comentar las claves de la alegoría política del auto calderoniano. Después, se aclara que la fecha más probable es 1649 y se examina la estructura, los espacios y la métrica del auto. Pese a contar con autógrafo (Biblioteca Histórica Municipal de Madrid, Ms. I 2 (1)), se reconstruye la transmisión textual del auto. Bibliografía, texto crítico y anotado, lista de variantes, índice de voces comentadas y la reproducción del facsímil completan la edición.

#Calderón de la Barca, Pedro, El divino cazador, ed. I. Arellano y M.ª C. Pinillos, Kassel, Reichenberger, 2014. [Ediciones críticas, 198; Autos sacramentales completos de Calderón, 89.] ISBN: 978-3-944244-30-3. 164 pp. + facsímil del autógrafo
Primeramente, en la introducción se eliminan las dudas sobre la autoría de Calderón y se asegura la fecha de composición del auto (1642) en un documento que permite conocer los autores participantes en una representación. Seguidamente, las glosas al auto explican el argumento, cuestionan la lectura política de la acción, proponen una segmentación de la estructura del auto (rebelión, ataques, socorro, triunfo del cazador) y regalan una sinopsis métrica. En la nota textual se comentan las particularidades del autógrafo (BNE: Res. 268), se explica su relación con otros testimonios y se presentan unas advertencias sobre el final apócrifo y su sentido, que ceden el paso a la bibliografía, el texto anotado, la lista de variantes, el índice de notas y el facsímil de puño y letra de Calderón.

Calderón de la Barca, Pedro, El maestrazgo del Tusón, ed. C. Castellano Gasch, Kassel, Reichenberger, 2014. [Ediciones críticas, 194; Autos sacramentales completos de Calderón, 87.] ISBN: 978-3-944244-21-1. 222 pp.
De entrada, la introducción de Castellano Gasch afirma la autoría calderoniana, sitúa la fecha en 1659 con el apoyo de diversos testimonios coetáneos y traza la historia de las representaciones del auto. A continuación, se explica la base histórica del argumento del auto: la institución de la Orden del Toisón de Oro (1430) por Felipe III, duque de Borgoña, que se relaciona con otro acontecimiento más próximo como el matrimonio de Felipe IV con Mariana de Austria (1648). También se comenta el argumento de El maestrazgo por bloques escénicos, se ofrece una sinopsis métrica y se exmina la construcción del espacio escénico en relación con los detalles que da la memoria de apariencias. Los resultados del estudio textual llevan a preferir una edición ecléctica, si bien parte del texto recogido en la Descripción panegírica… (Málaga, Mateo López Hidalgo, 1661). Como es habitual, siguen bibliografía, texto anotado, lista de variantes e índice de notas.

Calderón de la Barca, Pedro, Psiquis y Cupido (Madrid), ed. E. Rull y A. Suárez Miramón, Kassel, Reichenberger, 2014. [Ediciones críticas, 195; Autos sacramentales completos de Calderón, 88.] ISBN: 978-3-944244-22-8. 248 pp. + facsímil del autógrafo.
Las relaciones que establece el auto Psiquis y Cupido (1665) para Madrid con el texto homónimo elaborado tiempo atrás (1640) para Toledo y reelaborado previamente en la comedia Ni Amor se libra de amor (1662) permite considerar que se trata de una segunda versión más madura y acabada. Rull y Suárez Miramón trazan la red de similitudes y diferencias entre los tres textos, examinan la función dramática de la música, la escenografía, las posibilidades de representación y la métrica en la introducción, que se completa con el estudio textual con el que se reconstruye la tradición en la que se encuentra el autógrafo (BMM, Ms/1255/13) de Calderón que sirve de base a la edición. Tras la bibliografía se sucede el texto anotado y tres apéndices (tabla de variantes, índice de notas y facsímil).

#Calderón de la Barca, Pedro, La semilla y la cizaña, ed. D. Rodríguez, Kassel, Reichenberger, 2014. [Ediciones críticas, 193; Autos sacramentales completos de Calderón, 86.] ISBN: 978-3-944244-20-4. 272 pp.
La edición de este auto agrícola de Calderón, en principio la tesis doctoral de Rodríguez, reconstruye primeramente el itinerario del auto a partir de unas referencias intertextuales de El cubo de la Almudena. Una vez establecida la autoría y la datación (1651), se ofrece un resumen de la fortuna escénica del texto (siglos xvii y xviii) y un examen de sus fuentes (parábolas bíblicas) y precedentes literarios (El juego del hombre de Luis Mejía de la Cerda, La siega de Lope) que deja paso al análisis del argumento del auto según secuencias y un breve comentario métrico. Con el estudio textual se determina la selección de dos manuscritos (BNE Ms/15104, HSA Ms/B2608/1) y la edición de Pando como «textos preponderantes» (p. 96) que se subsanan con el resto de testimonios. Bibliografía, texto crítico y anotado, listas de variantes e índice notas cierran el libro.

Este año ha sido prolífico en la aparición de autos sacramentales de Calderón, en ediciones críticas cuidadosamente publicadas por la editorial Reichenberger. Se presentan aquí dos de ellos.

e189a82Calderón de la Barca, P., La redención de cautivos, ed. M. Trambaioli, Pamplona / Kassel, Universidad de Navarra / Reichenberger, 2013. [Ediciones críticas, 189; Autos sacramentales completos de Calderón, 82.] ISBN: 978-3-944244-11-2. 192 pp.
En esta edición sale a la luz «uno de los autos calderonianos más olvidados por la crítica» (p. 7). Trambaioli ofrece en la introducción los datos externos sobre la datación del texto (1670-1673) y su vida escénica hasta el siglo XVIII, para seguir con un examen de la loa que prologaban la pieza —no editadas en el volumen— y un estudio del auto que se centra en su construcción alegórica, la estructura y aspectos escénicos, más la oportuna sinopsis métrica. Del complejo panorama textual se desprende que un manuscrito (llamado N1) de la BNE es el texto base, enmendado en ocasiones con otros testimonios. Bibliografía, texto críticamente anotado, aparato de variantes e índice de notas cierran el volumen.

Calderón de la Barca, P., La siembra del Señor / Los obreros del Señor, ed. M. Insúa y C. Mata e190a83Induráin, Pamplona / Kassel, Universidad de Navarra / Reichenberger, 2013. [Ediciones críticas, 190; Autos sacramentales completos de Calderón, 83.] isbn: 978-3-944244-12-9. 200 pp.
Las páginas prologales comienzan con una aclaración sobre las fuentes bíblicas del auto (la parábola de los obreros de la viña de Mateo, más otros intertextos) y una aclaración del doble título que presenta en una tradición textual que atribuye algún testigo a Rojas Zorrilla. Sigue un estudio del corpus de autos de tema agrícola en que se inserta La siembra del Señor, y un examen de la alegoría, los elementos bíblicos, el ornato retórico y la construcción métrica. El texto se fija según el método ecléctico, con notas críticas y los apéndices correspondientes de bibliografía, variantes e índice de voces anotadas.

No podía faltar Calderón en una colectánea dedicada a Teatro y poder, como uno de los dramaturgos más interesados en reflexionar sobre las tablas en torno a los muchos entresijos que presentaba este universo, tan actual en su tiempo y que el poeta conocía de cerca.

Diego de Velázquez, "El príncipe Baltasar Carlos, cazador", 1635-1636. Madrid, Museo del Prado.

Diego de Velázquez, “El príncipe Baltasar Carlos, cazador”, 1635-1636. Madrid, Museo del Prado.

Aichinger, W., «Confesores, espías, secretarios. Los agentes ocultos del poder y su representación en el teatro de Calderón», en Teatro y poder en el Siglo de Oro, ed. M. Insúa y F. K. E. Schmelzer, Pamplona, Universidad de Navarra, 2013, pp. 9-21. [Biblioteca Áurea Digital del GRISO, 18.]
Una mirada a los corredores secretos del poder adentra a Aichinger en el examen de la representación y función de los confesores, espías y secretarios en el teatro áureo, especialmente en el caso calderoniano: en su repaso constata la escasa presencia de confesores y actos de confesión sobre las tablas por una suerte de respeto o decoro; a su vez, los espías se ocupan sobre todo de asuntos amorosos y pasionales, sin que pueda olvidarse el papel de los graciosos en la dinámica de los secretos; y, en fin, el secretario adopta una amplia variedad de funciones.

Castro Rivas, J., «“Oh, católica, oh grande monarquía”: la jura del príncipe Baltasar Carlos en Mira de Amescua y Calderón de la Barca», en Teatro y poder en el Siglo de Oro, ed. M. Insúa y F. K. E. Schmelzer, Pamplona, Universidad de Navarra, 2013a, pp. 55-66. [Biblioteca Áurea Digital del GRISO, 18.]
En un marco de dificultades diversas, la jura del príncipe Baltasar Carlos cobraba una singular importancia que tuvo su reflejo en las letras del momento. Así, Castro Rivas se concentra en el estudio de dos de las calas más significativas: el auto sacramental La jura del príncipe de Mira de Amescua y la comedia La banda y la flor de Calderón, recurriendo para ello a las noticias transmitidas en las crónicas oportunas. Entre otras cuestiones, esta comparación permite apreciar el diferente tratamiento de un suceso histórico en dos moldes genéricos diferentes y los modos de inserción escogidos por cada dramaturgo.

Moncunill Bernet, R., «Poder y perdón en los autos sacramentales de Calderón», en Teatro y poder en el Siglo de Oro, ed. M. Insúa y F. K. E. Schmelzer, Pamplona, Universidad de Navarra, 2013, pp. 143-166. [Biblioteca Áurea Digital del GRISO, 18.]
La visión de Calderón sobre el perdón ofrece, a decir de Moncunill Bernet, un mensaje optimista que contrasta con las tesis luteranas en el debate sobre naturaleza y gracia, libertad y pecado original. En este sentido, resulta fundamental el concepto de libre albedrío y, después, de la necesidad de arrepentimiento para recibir la misericordia divina.

Rodrigues Vianna Peres, L., «Las obras breves en Hado y divisa de Leonido y Marfisa, de Calderón de la Barca. El entremés de La Tía», en Teatro y poder en el Siglo de Oro, ed. M. Insúa y F. K. E. Schmelzer, Pamplona, Universidad de Navarra, 2013, pp. 183-198. [Biblioteca Áurea Digital del GRISO, 18.]
La representación de Hado y divisa de Leonido y Marfisa estuvo acompañada por el varias piezas breves de Calderón (la loa y el entremés La Tía), Alonso de Olmedo (el baile Las flores) y Pablo Polope (El labrador gentilhombre, sainete). De este panorama, Rodrigues Vianna se detiene en el comentario de la risa que genera el entremés a partir de las ideas de Bergson (Le Rire).

Ruiz Lluch, M.ª R., «Focas: anatomía de un tirano. En la vida todo es verdad y todo mentira de Calderón», en Teatro y poder en el Siglo de Oro, ed. M. Insúa y F. K. E. Schmelzer, Pamplona, Universidad de Navarra, 2013, pp. 215-229. [Biblioteca Áurea Digital del GRISO, 18.]
Dado que la crítica suele centrarse en la figura de Heraclio en la comedia En la vida todo es verdad y todo mentira, Ruiz Lluch defiende la centralidad de Focas en la acción como vértice principal de un triángulo que completan los jóvenes Heraclio y Leonido. En concreto, Focas se caracteriza por una tiranía tanto de origen como de actuación que conduce finalmente a su muerte (tiranicidio), en una reflexión sobre los abusos de poder que se estudian en relación con la tratadística de ars gubernandi.

Las últimas actas del JISO (II edición, 2012), recogen entre sus páginas un quinteto de estudios consagrados al estudio de la obra de Calderón, como no podía ser menos.

Barone, L., «La figura del gracioso en las comedias serias de Calderón», en «Festina lente». Actas del II Congreso Internacional Jóvenes Investigadores Siglo de Oro (JISO 2012), ed. C. Mata Induráin, A. J. Sáez y A. Zúñiga Lacruz, Pamplona, Universidad de Navarra, 2013, pp. 23-34. [Biblioteca Áurea Digital del GRISO, 17.]
En sintonía con su tesis doctoral (La figura del «gracioso» nel teatro di Pedro Calderón de la Barca / El gracioso en los dramas de Calderón, ambos aparecidos en 2012), este trabajo de Barone analiza la construcción del personaje del donaire en la dramaturgia seria de Calderón. Así, considera que se trata de un personaje «proteico […], versátil y polifuncional, una figura muy compleja y articulada que lleva al escenario el principio de una autonomía innovadora que se presenta […] como original reelaboración y evolución de la tradicional codificación cómica del papel risible, y […] como ingeniosa experimentación de las posibilidades expresivas relacionadas con el desbordamiento de la comicidad en los territorios de lo trágico, a veces llegando incluso al absurdo existencial que representa la versión moderna de lo trágico» (p. 26).

Castro Rivas, J., «Secreto y silencio en La banda y la flor de Calderón de la Barca», en «Festina lente». Actas del II Congreso Internacional Jóvenes Investigadores Siglo de Oro (JISO 2012), ed. C. Mata Induráin, A. J. Sáez y A. Zúñiga Lacruz, Pamplona, Universidad de Navarra, 2013, pp. 65-77. [Biblioteca Áurea Digital del GRISO, 17.]
Si el secreto y el silencio se dan la mano con el amor y el honor en la comedia nueva, el secreto de amor es el verdadero eje de la intriga de algunos ejemplos selectos, como La banda y la flor. En este caso, la tramoya y la comicidad se organizan en torno a los amores de las hermanas Lísida y Clori por el galán Enrique, un triángulo donde la dinámica del secreto amoroso, con sus confusiones y lances derivados, activa el enredo que se cierra en final feliz.

Cuñado Landa, J. A., «El príncipe constante y la fiesta barroca», en «Festina lente». Actas del II Congreso Internacional Jóvenes Investigadores Siglo de Oro (JISO 2012), ed. C. Mata Induráin, A. J. Sáez y A. Zúñiga Lacruz, Pamplona, Universidad de Navarra, 2013, pp. 119-130. [Biblioteca Áurea Digital del GRISO, 17.]
Desde sus primeros pasos por las tablas en 1629, en la vida dramática de El príncipe constante destaca una representación que tuvo lugar en Frenegal (Badajoz) en 1658 con motivo de las celebraciones por el nacimiento del infante Felipe Próspero, evento del que se da cuenta en una relación manuscrita del festejo al completo (conservado tanto en la Biblioteca de la Universidad de Sevilla como en la Real Academia de la Historia). En esta ocasión, la comedia calderoniana estuvo acompañada de la pieza No hay contra el honor poder, con dos loas escritas ex profeso y otros aderezos festivos para un evento que, como recuerda Cuñado Landa, pretendía exaltar el poder de los Habsburgo.

Moya García, M.ª, «Bodas reales en una comedia de Calderón: a propósito del estudio de las nupcias de Mariana de Austria y Felipe IV en Guárdate del agua mansa», en «Festina lente». Actas del II Congreso Internacional Jóvenes Investigadores Siglo de Oro (JISO 2012), ed. C. Mata Induráin, A. J. Sáez y A. Zúñiga Lacruz, Pamplona, Universidad de Navarra, 2013, pp. 303-314. [Biblioteca Áurea Digital del GRISO, 17.]
Buena muestra de la importancia de los matrimonios reales es su recurrencia en las relaciones festivas, que podían correr de forma independiente o en el seno de obras mayores como en la comedia calderoniana Guárdate del agua mansa: en esta pieza, fruto de la auto-reescritura de El agua mansa, se añaden tres relaciones sobre el matrimonio de Mariana de Austria y Felipe IV, unos pasajes en los que —a decir de Moya García— Calderón no se detiene en los detalles y se limita a aprovechar «el enlace como pretexto para poner de manifiesto las cualidades de la corona española y de sus monarcas» (p. 312).

Sáez, A. J., «Algo más sobre Calderón y Shakespeare: una mirada a La devoción de la cruz», en «Festina lente». Actas del II Congreso Internacional Jóvenes Investigadores Siglo de Oro (JISO 2012), ed. C. Mata Induráin, A. J. Sáez y A. Zúñiga Lacruz, Pamplona, Universidad de Navarra, 2013, pp. 415-430. [Biblioteca Áurea Digital del GRISO, 17.]
En el marco de los diálogos entre la comedia áurea española y el teatro isabelino inglés, este trabajo pretende, primeramente, hacer un repaso crítico sobre el estado de la cuestión de la comparación entre Calderón y Shakespeare, para en un segundo momento llevar a cabo un examen de dos estudios que vinculaban con escaso acierto La devoción de la cruz con Romeo y Julieta y El rey Lear, ya que los contactos son más bien reducidos y, en todo caso, merecen una evaluación más demorada.

Varia lección de teatro áureo es el título del último número de Rilce, y cuenta con dos trabajos calderonianos.

Arellano, I.,«No hay cosa como callar de Calderón: honor, secreto y género», en Varia lección de teatro áureo, ed. Á. Baraibar y M. Insúa, Rilce, 29.3, 2013, pp. 617-638.
En otra vuelta de tuerca a la polémica comedia No hay cosa como callar, Arellano replantea su estatuto taxonómico a partir de cinco puntos fundamentales: si se atiende a las convenciones genéricas, se ve que se trata de un drama serio (con sus rasgos esenciales), por más que ciertos elementos secundarios la acerquen a la comedia de capa y espada (presente en algunos rasgos secundarios); el manejo del tiempo dramático no se relaciona con la verosimilitud o la organización estructural de la trama, sino con «la incitación sicológica u emotiva que facilite la empatía del espectador» con Leonor (p. 621); la cualidad aparente del enredo; la estrategia del silencio y el secreto impuesto por el código del honor no es una victoria sino muestra de resignación; y el desenlace, poco feliz tras la capa de happy end pues la el matrimonio se basa en el deseo de reparación.

Fernández Mosquera, S., «Entremeses empotrados en comedias: un ejemplo en La señora y la criada de Calderón», en Varia lección de teatro áureo, ed. Á. Baraibar y M. Insúa, Rilce, 29.3, 2013, pp. 654-668.Los entremeses embebidos en comedias son escenas de relativa larga extensión que se integran en piezas mayores que «por tema, estructura y acción dramática tienen una relación directísima con el entremés u otras piezas del teatro corto» (p. 655). Su uso por parte de Calderón constituye una nueva marca de su afán reescritural y, por otro lado, aporta una serie de valores específicos a las comedias mitológicas y palatinas en las que se inserta: entre ellos, adhiere estos textos a la dimensión cómica y completa la caracterización del resto de personajes. Como prueba Fernández Mosquera con los tres momentos entremesiles de La señora y la criada, estas escenas pueden funcionar aisladamente, pero solamente adquieren pleno sentido (estructural y semántico) dentro del contexto para el que fueron compuestas.

Uno de los aspectos más problemáticos y trabajados del teatro de Calderón recibe merecida atención en el estudio de Lavinia Barone.

1Barone, L., El gracioso en los dramas de Calderón, New York, IDEA, 2012. [Colección Batihoja, 3.] ISBN: 978-1-938795-85-5. 170 pp.
El trabajo de Barone, en origen su tesis doctoral bajo la dirección de Enrica Cancelliere, analiza las modalidades de inserción dramática del gracioso en la dramaturgia de Calderón, en concreto en sus comedias serias. El primer capítulo se dedica a la definición de la figura del donaire en una doble vertiente: las acepciones del término «gracioso» y los múltiples antecedentes que posee en la tradición literaria y dramática de occidente, en diálogo con la abundante producción crítica al respecto. La segunda etapa asienta las coordenadas metodológicas para el desarrollo del estudio (códigos y convenciones genéricas, taxonomía de los géneros), un resumido panorama de los estudios dedicados al gracioso en el teatro español del Siglo de Oro y algunas notas sobre el vestuario del gracioso, más una reflexión sobre la síntesis entre lo trágico y lo cómico en su configuración. Con estas bases se abordan en el tercer capítulo las modalidades de inserción simple y compleja del gracioso en el teatro de Calderón.